LOS HACES. Dos haces de partículas subatómicas llamadas hadrones atravesarán el acelerador circular en direcciones opuestas. Con cada vuelta que den, ganarán energía hasta acercarse a la velocidad de la luz.

IMANES. Un total de 9.300 imanes dirigirán los haces, mientras que otros instrumentos inyectarán energía para que las partículas no dejen de moverse.

TEMPERATURA Y VACÍO. El acelerador opera a una temperatura de 271 grados centígrados bajo cero para que no pierda energía y en su interior se trabaja en vacío, para imitar el medio ambiente del espacio.

DETECTORES. Las partículas chocan en cuatro puntos concretos del acelerador. Allí hay colocados cuatro enormes detectores – tan grandes como catedrales-, que analizarán las cantidades ingentes de energía y la temperatura que se producirán a consecuencia de la colisión. También estudiarán el comportamiento de las partículas resultantes del choque y las condiciones que se creen.

NUEVOS DATOS. Se generará el 1% de la información de todo el mundo.